Cómo sobrevivir a la cuarentena sin una arruga

Ahora que nuestro centro de belleza favorito se encuentra cerrado por la pandemia del coronavirus muchos de nuestros clientes y clientas nos han preguntado por las fórmulas que pueden usar ellos para seguir encontrándose bien, seguir cuidándose y no  parecer que han salido de la serie de Náufrago.

Y es que la cuarentena ha implantado la moda primavera-verano del pijama, la bata y el moño durante todo el día. Cuidarse se vuelve algo complicado con la incertidumbre de no saber cuando volveremos a trabajar, los ERTES, los despidos, no saber si nos vamos a infectar nosotros o alguien de nuestra familia…

Pero se trata de uno de los puntos básicos para sentirnos bien, cuidar nuestra autoestima y además fortalecer nuestro sistema inmune. Sí, hemos dicho bien, una buena autoestima y sentirse a gusto con uno mismo refuerza nuestras defensas.

Por  lo tanto tenemos que dejar la bata para cuando nos duchemos, el pijama para dormir y ponernos manos a la obra. Ya que nunca más volveremos a tener tanto  tiempo libre como ahora.

 Paso uno, cuerpo en forma:

El mejor tratamiento corporal es un poco de ejercicio, así que nos ponemos manos a la obra, nos metemos  en cualquier red social (Instagram, Facebook…) o en Youtube y buscamos una clase online para movernos.

Sudar hará que liberaremos toxinas, que nuestros poros se dilaten, tonificaremos nuestra piel y nuestros músculos y si somos constantes incluso podremos perder algún centímetro de volumen.

Piensa que la mayoría de ejercicios de las clases de Pilates, Yoga o Zumba las puedes hacer tú por tu propia cuenta, lo único que te hace falta es un poco  de motivación.

Paso dos, un cabello reluciente y fuerte:

No tener que salir de casa tiene sus ventajas, nuestro pelo seguramente que agradece que no estemos usando el secador a diario, pasando la plancha cada vez que vamos a salir o llenándolo de laca y espuma.

Pero además podemos darle un extra, usando mascarillas caseras o comprando productos online para su cuidado.

Normalmente no solemos aplicarnos mascarillas con productos naturales porque son bastante más engorrosos, tardamos más en fabricarlos y normalmente pecamos de “no tener tiempo” para dejarlos actuar el  tiempo que hace falta en nuestro pelo.

Pero si hablamos de nutrir, no hay nada como los productos cien por cien naturales. Encontraremos mil opciones de mascarillas para nuestro pelo, si es frágil y quebradizo, si queremos aclararlo, darle más brillo, hacer limpieza de toxinas…

Nosotros te traemos una mascarilla universal que sirve tanto para hidratarlo como para fortificar sus fibras y crezca mucho más rápido  y sano. Consiste en dos cucharadas de aceite de coco, dos de miel, una yema de huevo y un poco de vinagre de manzana.

Removeremos bien y aplicaremos la mezcla en todo el pelo o solamente de medios  a puntas si tenemos el cabello graso. Envolveremos con papel film y dejaremos actuar la mezcla al menos una hora.

Paso tres, una cara mucho más jóven:

Al igual que pasa con nuestro cabello a nuestra piel también le benefician las mascarillas caseras, desde las que están hechas a base de yogur y pepino, las de miel y aceite de oliva a los exfoliantes caseros con azúcar y limón.

Son fórmulas muy sencillas, rápidas y con productos que normalmente solemos tener en nuestra cocina. Verás cómo al seguir una rutina de cuidado diaria tu piel  te lo agradece luciendo más tersa, brillante y con menos impurezas.

Paso cuatro, mente en forma:

La tranquilidad se nota, lo mismo que el estrés. Por lo tanto practicar yoga, deporte o algún hobbie hará que nos sintamos mucho más relajados, que  nuestros músculos se relajen y nuestra expresión se destense.

Simplemente habrá que aprovechar lo que tenemos a mano y prepararnos para ser los primeros en pedir cita en nuestro centro de belleza favorito para cuando esto termine.